La Ley del Deporte

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PERIODISTA ÁNGEL LEONCIO CARDOZO EN «LA LEY DEL DEPORTE»

El hombre de la historia de hoy nació un 20 de noviembre de 1948. Es oriundo de Santa Ana, Entre Ríos. Fue maestro de escuela rural un tiempo, pero de muy joven se vino a Concordia atraído por la radio, que cuando la escucho en su pueblo natal, se le metió por «todas las células de su ser».

Está en LT 15, desde su primera sede en La Rioja 622, donde también estudio, y desde el año 1969, trabaja en la de San Martín 371, hasta el día de hoy. Actualmente, es el más popular y experimentado locutor que hay.

Quiso ser periodista, y lo fue, por más de cincuenta años. Ha trabajado con «Catedrales del Periodismo» como Miguel Ángel Porcheto, Bernardo Gringber, Miguel Gallo, y de la Capital Federal con Fernando Bravo y Adolfo Cassini. Hoy ya se jubiló, pero eso no significa que haya metido el micrófono en un cajón. Fueron tantos años, tantas palabras, tantas noticias, tantas publicidades y tantos chistes, que cuesta retirarse y ser un recuerdo.

Su inconfundible voz sigue surcando los aires de Concordia y las provincias limítrofes, para que vuelen lejos sus palabras, hasta anidar en algún paraje, alguna colonia, algún hogar, una fábrica, una playa, una oficina, o en el oído de un caminante… y así sentirnos un poco más acompañados por un viejo amigo. Bienvenido, hoy es un día especial por esto, legendario periodista de mi Concordia, Ángel Leoncio Cardozo, a «La Ley del Deporte»:

«Hola Lobito, como estás. ¿Como anda tu viejo «El Lobo»? Me acuerdo de que jugábamos al futbol juntos, para LT15. Drewanz, Cañete y Muller de Agromax. Huy… Ja, ja, ja, tantas anécdotas de esos años…(cuenta unas cuantas)«.

«Yo soy de Santa Ana. En aquel entonces allá no había nada. No teníamos luz eléctrica, agua potable. Vivíamos a la luz de la vela, éramos un pueblito perdido y olvidado. Uno de los eventos más importantes era ver cuando pasaba el tren y mirar quién llegaba, quien se iba, y con quien, jugábamos todo el día y éramos felices con muy poco».

«Mi padre era camionero, vivía viajando y mi mamá ama de casa. Éramos cinco en casa, cuatro hermanas. Yo cuando era muy muy chico escuchaba Radio LT15, con la radio a pilas, que eran gigantes. Y siempre me gustó prestar atención al lenguaje que se utilizaba, y eso me atrajo, me cautivó y en definitiva yo tomé conciencia de que quería hacer eso de mi vida».

«Yendo en tren, en el coche motor, la conocí de muy joven a la que hoy es mi mujer, Ana María Tonelli. Nos conocimos en un vagón, nos pusimos a charlar, y nos conectamos inmediatamente. Ese viaje se me hizo el más corto de mi vida, no quería que me toque bajar. Quería seguir ahí con ella…»

«Tuvimos a mi hija María Agostina, que conoce todo el mundo, y ahora disfrutamos con locura de nuestra pequeña nieta Francesca, que es la continuación de nuestras vidas».

«Yo fui maestro de escuela, docente, cuando tenía 17 años, y apenas llegué a trabajar un año en una escuela rural de Misiones, porque me decidí por venirme a Concordia desde mi Santa Ana natal; atraído por la posibilidad de hacer radio, y por casualidad un amigo me llevo a la radio, y me presentó».

«Escuchaba a Miguel Ángel Porcheto, a Zárate, a tantos. Escuchaba la Cabalgata Deportiva, a Carlos Balada, y cuando vengo a Concordia… ¡Trabajo con el! Empiezo haciendo mandados, yendo a cobrar y pagar cosas, comprar el diario, y recoger los mensajes de los oyentes para ponerlos prolijamente, así el locutor los emitía al aire».

«En esa época no entrabas a la radio así nomás, si no tenías al menos el título de docente, maestro, profesor, o alguno profesional; y bueno, tuve la suerte de que me tomaran por ser docente, hice una prueba, quedé y empecé a trabajar en LT15 que era Radio Concordia».

«Cuando luego LT15 Radio del Litoral comienza en el año 69 con sus actividades, yo me presento y como tenía uno o dos años ya de actividad, me tomaron a prueba y después quedé definitivamente trabajando allí, y nunca más me fui».

«Estaba Elda Montani, el ingeniero Scatini, Bodean, José Arévalo, y J.J. Portillo entre otros. Había muchas figuras en aquel entonces. Hice trabajos, me dieron los papeles y enseguida me pusieron en relación de dependencia con la empresa. Estaba feliz, gritaba, saltaba, qué alegría».

«Ocupé varios cargos dentro de la emisora, que era la única que había en ese entonces: fui informativista, después jefe de informativos, posteriormente estuve trabajando en contenidos, y finalmente fui conductor de programas. Los sueldos eran muy buenos, al primer año ya pude comprarme un auto».

«Estuve más de 25 años conduciendo la mañana de LT15, o sea radio central, que me encantaba, siempre acompañado de otros locutores, pero eso fue en definitiva mi vida en la radio, la conexión con los protagonistas y la gente de acá».

«Todo lo que hacia estaba convencido. Los jefes, las figuras me enseñaron, me guiaron, fui perdiendo el miedo y la inseguridad».

«Hoy cuando tengo que tomar una decisión concienzuda e inequívoca, salgo a caminar solo por la costanera. Y hasta que no encuentro la solución, no vuelvo más».

«Mi mujer Ana María no sale a caminar conmigo porque saludo a todo el mundo, jajajá. Me quedo a tener una charla con todos, de cualquier estamento social. Soy un hombre público y me debo a ellos, aparte de que me encanta. Y ella es muy de perfil bajo».

«Si vos me preguntas hoy que otra cosa podría hacer, te diría que no podría hacer nada más, porque toda mi vida, prácticamente, la he pasado al lado del micrófono, o en una redacción, dentro del esquema de la emisora LT15 que es mi segunda casa».

«La radio es mi vida, a pesar de que también hice muchos años televisión, doce años en el programa Ring Side cubriendo el boxeo, que me encanto, viajando a todos lados a cubrir las grandes emociones de chicos que la pelean desde tan abajo».

«Tengo la historia de Estaban Osuna, Juan Carlos Bogado y Leandro Vilche, filmada en videos. Historias de vida que me cautivaron. Son gente que entrenaba como podía, con frío, diluvio, sin casi nada, y yo los admiraba, y los ayudaba».

«Y también hice gráfica en el diario El Sol, en la sección de deportes, y otros trabajos puntuales y esporádicos, pero nunca deje de hacer radio».

«Hice el programa «Desde el Estadio», dedicado al futbol local, con todos los partidos de la fecha, los compactos con las mejores partes, era un clásico. Y quedan guardadas en la memoria historias, anécdotas, campañas… Una vez hicimos el compacto del torneo regional 93, cuando seguimos a Wanderers. Filmamos todos los goles y yo compartí unas copias de treinta minutos a unos amigos. Y aún lo pasan, lo evocan, y lo recrean por todas partes, ja, ja, ja».

«Otra de las escenas más vigentes es la foto con Carlos Monzón y Alicia Muñiz. En los 80, los organizadores de la fiesta de la citricultura me contrataron para que los acompañe por la ciudad. Esa foto anda por todos lados y aparece a cada rato, ja, ja, ja».

«En realidad estuve dos veces con Carlos Monzón. La primera cuando era aún el campeón. El había comprado una propiedad cerca de acá, lo vi en un boliche de nuestra ciudad, y me dijo que andaba escapado de Brusa (Amílcar Brusa su entrenador de toda la vida). Me dijo, «ahora no te puedo dar una nota, pero en la próxima ocasión la hacemos».

«Estuve en el Canal 2 con el gran Nicolino Loche, ya era un ex boxeador, estuvimos una hora al aire hablando de boxeo. Lo trajo Calzados Gervasi, y la entrevista fue memorable, la atesoro guardada en un video».

«Le hice una nota a De La Rúa cuando estaba haciendo campaña, fue en la plaza 25 de mayo. Andaba con su clásica campera marrón, le pedí unas palabras y me la dio».

«Conocí a Juan Domingo Perón, presidente de la nación en ese entonces, en el año 73. Yo seguía haciendo cursos, y fuimos con unos estudiantes de Periodismo a una visita guiada por la Casa Rosada, otros eligieron los archivos generales de La Nación. Y mientras estábamos en el patio aparece el, nos saluda a cada uno, y se queda un rato hablando con nosotros. No lo podíamos creer, parecía una estatua viviendo. Fuimos a la Casa Rosada, pero no sabíamos que íbamos a estar ese día conversando con él, tengo una dedicatoria escrita que el me hizo ese día».

«Trabaje mucho con Héctor Heraldo «El Huevo» Bradanini, tenemos tantas historias juntas que son para escribir varios libros. Las hicimos a todas. El «Huevo» era como un hermano más grande para mí. Me guio, me ayudo, me asesoro toda la vida. Era loco pero una persona espectacular. Lo extrañé mucho cuando nos dejó, y aun ahora lo sigo extrañando. Me enseño mucho, pero mucho y de todo. El era toda una institución del periodismo».

«Todos los proyectos me obligaron a estar preparado, atento a cómo iban cambiando los tiempos, la tecnología que fue avanzando te obliga a adaptarte, a como tenés que hacer las cosas, para que el producto que estás entregando llegue con la calidad y el respeto al oyente».

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«Uno está metido de lleno en un medio local y con esa propuesta sigo, que es en definitiva el camino que yo he seguido siempre, la comunicación con la gente de acá, que quiere saber lo que pasa acá, en la región, o en la provincia».

«Mi periodista deportivo de boxeo preferido era Horacio García Blanco. «El Gordito» Blanco, tan querido. Que lamentablemente, como a tantos, lo agarro «el corralito» y no pudo ir a hacerse la operación, ya que el Estado le saco todos sus ahorros. «El Gordito» Blanco me quiso llevar a trabajar con él, pero no quise ir. Yo ya amaba LT 15, que era mi vida».

«Hoy hay mucha posibilidades de perfeccionarte, de instruirte, de saber lo que es la radio, y saber lo que vos querés de la radio, tenés la posibilidad de tener un terciario, una facultad, una universidad donde te enseñan muchas cosas, que en los tiempos cuando yo empecé eran casi nulas».

«Yo estudie mucho y rendí en Buenos Aires en el legendario Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER), que es la gran institución formadora de locutores, y operadores de estudio de radio y de televisión. Me recibí y tengo el diploma de locutor profesional».

«Debería, Federico, escribir un libro sobre mi vida y la radio, sobre el periodismo, y tantos deportistas y personalidades famosas e imborrables, que tuve la dicha de conocer, pero me cuesta arrancarlo, perdí un poco el hábito de la escritura. Aunque le hice un escrito muy sentido y profundo a mi nieta Francesca, de como es ser abuelo, dos por tres la leo, la escribí con el corazón, y la verdad es que salió muy lindo y emocionante».

«En estos días arranco con un resumen de la jornada. Desde las 19 horas. Se llamará «Al final de la jornada». Con Mauro Aguirre y Alejandro Cascarro, y creo que sigo vigente porque amo a mi profesión».

«La radio es mi vida, es lo que siempre me gustó, es lo que siempre soñé, es lo que finalmente logre ser con tantos años de trabajo. Creo que después de cincuenta años en la radio, de perfeccionamientos, congresos, estudios, aquel objetivo que tuve, cuando era muy joven, lo he cumplido y ahora a esta altura de mi vida sigo haciendo lo mismo, trabajando en esto tan, pero tan lindo que es la radio, un abrazo para todos».

Este hombre que tengo enfrente mío, en Continental Concordia 94.9, ha sido testigo de la historia de la radio, escuchando de chico, siendo protagonista de joven y adulto, y una leyenda viviente actualmente. Es la voz viva, más conocida de todas, cualquiera en la zona la reconoce.

Gracias por informarnos toda una vida de lo que pasa en Concordia y zonas aledañas, comentarnos de futbol, automovilismo, boxeo, o de lo que «mande la situación», pero más que nada gracias por prestigiarnos el programa con tu gran aparición y entera predisposición.

LA LEY DEL DEPORTE

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