La Ley del Deporte

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TRIATLETA EDUARDO PELICHERO EN «LA LEY DEL DEPORTE»

El hombre de la historia de hoy nació en Concordia, donde vive y estudia en la Universidad Nacional de Entre Ríos. Fue jugador de básquet en Capuchinos, paso al triatlón y fue raudamente la revelación. Ha ganado el campeonato entrerriano y argentino de Triatlón de su categoría, consagrándose en la clase de 20 a 24 años. Y cada vez andaba mejor. Cuando todo parecía luminoso y embriagante, lleno de buenos tiempos, viajes y premios, surgen unas malas carreras y una lesión que, lo detiene en cero, ya hace más de un año que está parado. Siendo tan joven y estando cada vez más cerca de los líderes, su carrera deportiva se vio abrupta y dolorosamente cortada. Hoy parecería que le encontró el camino a la recuperación, va progresando, se está sintiendo mucho mejor, y volvería, si todo sigue bien, en el Short de Santa Ana el día 14 de abril de este año 2024. Si no abra que esperar un poco más. Ojalá pueda retomar, volver a disfrutar mucho del tría. Que es de lo que más lo motiva. Aquí, algo de su corta vida. Bienvenido a «El Edu» Pelichero a «La Ley del Deporte»:

«Hola Lobo querido, como estás. Te cuento, estudie en Colegio San Jose Adoratrices y practique básquet desde los 5 años, hasta los 17, iba a escuela e ir a tirar al aro, todo el día. Hasta que empiezo con las pruebas combinadas en DXTria con Carlos Regner. Comencé, a fines del 2017, después que dejé de jugar al básquet. Primero hice natación y gimnasio. A medida que empezó el 2018 sumé el ciclismo y finalmente el pedestrismo. De a poco, fui combinando las tres disciplinas».

«El básquet es distinto porque es grupal, pero hay valores de la escuela de básquet que te enseñan y que aplicados al entrenamiento de tría son muy importantes. Por ejemplo, la constancia, la dedicación, el esfuerzo, y el convencimiento de que uno puede ponerse una meta y cumplirla».

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«Yo al tría lo arranqué de bastante joven, a los 17, aunque algunos lo arrancan aún antes. Y por lo que he hablado, la mayoría de los deportistas alcanzan el techo entre los 30 y 35 años. Así que queda muchísimo por aprender y mejorar».

«En un principio no tenía la seguridad de que me vaya a gustar hacer las 3 disciplinas combinadas, pero, a medida que pasaron los entrenamientos y con algunas pruebas de ir al lago y tirarme a nadar, después subirme a la bici, hacer transiciones para bajarme a correr, me fui sintiendo cómodo y me di cuenta de que podía y me gustaba hacerlo».

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«La disciplina que más me costó, y me cuesta, porque básicamente arranqué de cero, es la natación. Yo había ido cuando era chico, más que nada para aprender a nadar, y por un año. Después, correr me salía prácticamente natural. Por ahí es cierto que cambiaba la intensidad, respecto a lo que hacía antes, pero no tenía problemas. Y en la bici era una incertidumbre, y una vez que arranqué me sentí muy cómodo y de hecho es la disciplina que más me gusto y mejor hago».

«En Concordia tenemos buenos lugares para entrenar. Los natatorios están, y después sí, uno tiene para ir a nadar al lago o venir al río. En cuanto a la bici, generalmente, se va hacia el lago, Autódromo, La Criolla… Ahora están las nuevas las entradas de la ruta 4 y la Vuelta de Obligado, que termina en ECA y pasa por la autopista 14. Después, para correr, tenemos la pista, la Costanera, también San Carlos para «hacer cuestas» y senderos. Así que, en cuanto a lugares e infraestructura, hay. Y eso es muy importante».No hay ninguna descripción de la foto disponible.

«El campeonato argentino de Mendoza y el de Salta de mi categoría, de 20 a 24, fueron unos de los resultados más importantes y la verdad que las carreras me salieron bárbaras. Obviamente, eran unos terrenos que no conocía y fueron un poco duras. Empecé con las distancias cortas, luego pase a las olímpicas, que no hice muchas, la de Baradero, que ustedes estaban y termine tercero en la general, fue muy buena. En Bariloche, con un frío importante también… Y quizás me gustaría probar con una distancia un poco más larga. Esas son las expectativas en un futuro. Pero depende de que mi cuerpo me acompañe, obviamente, no tener dolores, y que me deje seguir entrenando.

«En noviembre del 2022 corrí mi última carrera. Me agarraban dolores en la cadera izquierda, que no me dejaban entrenar, eran lo suficientemente dolorosos para no hacerlo. Se pasó también al otro lado, hasta el hombro. Fui a clínicas a ver médicos, sanatorios, mi hice estudios, hasta que llegamos al Austral y al Fleni de Escobar». 

«Y desde ahí empezamos la recuperación de toda la zona afectada y a hacer ejercicios físicos de recuperación deportiva. Hoy eso lo hago en el club Regatas Belgrano, de Tigre. Y en Concordia hago específicos de triatlón. Mejoro mi natación con «El Gringo» Lauria, haciendo foco en la técnica. Hago pesas en el gimnasio Nikaia con Mateo Orlandini, a veces estoy hasta dos horas y media, y él es el que me está dando las rutinas de bici y a pie, poniendo la atención en una buena mecánica. Mejorando la técnica mía, que no era buena».

«Estoy estudiando, en la UNER, la carrera de Contador Público. Reparto el tiempo entre entrenar y estudiar, pero intento repartirlo entre un 50 y un 50 por ciento, que me quede para entrenar y también para estudiar. Ir buscando el equilibrio, que yo creo, es importante y difícil. Busco tener un título profesional porque del triatlón no se puede vivir».

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«Vengo bastante bien de la lesión, mejor, corriendo en la pista, he mejorado, casi no tengo dolores, o son muy leves. Ya empecé a pedalear en la bici de crono y bastante bien, vengo avanzando. Estos últimos tres meses di un salto de nivel, baje de peso, fortalecí la zona media y estoy muy contento. Suspender con los dúas y trías no me lo imaginaba y se me hizo duro». 

«Estoy preinscrito para el corto del Half Triatlón de Santa Ana. Si todo sale bien, ese día sería el de la vuelta. Estamos andando, contentos y entusiasmados. Vamos a ver que pasa, se hizo todo lo mejor y posible para retornar. Hasta me mato haciendo elongaciones todos los días, a la noche, antes de ir a la cama a dormir». 

«El triatlón es un deporte muy lindo. Te hace muy bien, a la salud, el ambiente es muy bueno, y muy tranquilo. Te lleva por un buen y lindo camino. Yo tengo únicamente pocos años en esto, y este parate en el medio, pero es lo que sin dudas quiero».

«Extraño hacer tría, obviamente. La competencia, pero también encontrarme con amigos, conocidos, compartir los viajes con mi papá, mi mamá, y mi hermana. Eso ahora no lo tenemos, y ha quedado un gran hueco». 

Ojalá podamos volver a ver a «El Edu» salir del agua y llegar desde atrás. Mirar a todas las «sanguijuelas», como uno, esperándolo pasar, y ahí a apretar. Queríamos que nos lleve hasta la punta, lejos. La bronca de los de adelante era porque a muchos nos colgaba como fiambres, pero a otros los llevaba, y luego a pata, a mis compinches, las comían esas «chinches». Así de fuerte pedaleaba. Y a pata, sin ser un leopardo o un pedetrista de elite, para nuestro nivel de tría… «Volaba». Corría, y son pocos, abajo de cuatro, en un olímpico… Ojalá pueda volver. Es joven, le gusta entrenar, mejorar, competir, era uno de nuestros más dignos representantes, y no se merece quedarse afuera de este mundo. Aparte, porque es un chico macanudo.

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