La Ley del Deporte

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TENISTA MARÍA LUISA TERÁN POR «LA LEY DEL DEPORTE» (19/9/22)

María Luisa Terán, más conocida como «Mary» Teran de Weiss, nació un 29 de enero de 1918, en Rosario, Santa Fe. A los siete ya jugaba al tenis en el Rowing Club, donde su padre era el encargado del buffet y del mantenimiento de las canchas, bien enfrente del majestuoso río Paraná. Además, hizo natación, y hasta llegó a cruzar el río Paraná a los quince años. Como si esto fuera poco, fue timonel de un equipo de varones del club Remeros Alberdi.

Después se fue a jugar al tenis al Atlético del Rosario, más tarde al Lawn Tenis Club, y finalmente a River. A los 19 años ya había participado en varios torneos en Buenos Aires, e intervenido en los Grandes Campeonatos Nacionales Juveniles.

Un estilo jovial y una sonrisa contagiosa la convirtieron en todo un símbolo de la época. También sus vestimentas las distinguían, ya que utilizaba polleras cortas y blusas escotadas, que eran muy llamativas por aquellos días.

Gloria mundial, militancia y final trágico: la vida de Mary ...

Pero en la cancha podía ser aguerrida y combativa. Las crónicas periodísticas de aquellos años la describen como una «gacela» en las canchas. Dicen que era rapidísima, y una gran estratega para los partidos largos y que, pese a que medía apenas 1,60 y era super delgada, lograba dar potentes derechazos, que incomodaban a sus rivales. 

Un día de 1939 le ganó a Felisa Piédrola, la primera raqueta femenina del país, lo que puso a «Mary» en boca de todos. Aquel triunfo de Terán inauguró también una rivalidad entre ambas, que trascendería las canchas. Años más tarde, las diferencias políticas las dejarían paradas en veredas opuestas.

A comienzos de 1940 la vida personal de la rosarina cambiaría rotundamente. Durante un viaje para disputar un campeonato, conoció al destacado tenista Heraldo Weiss, hijo de un famoso jugador de futbol del club Alumni: un joven apuesto, que quedó deslumbrado por la belleza y la actitud de «Mary».

Nace así un romance entre ambos, que se casarían en 1943. También surge, de ese modo, una imbatible pareja de dobles, que representó a la Argentina por todos lados del mundo.

Ella fue la número uno de Argentina en 1941, 1944, 1946, 1947 y 1948. Durante su campaña deportiva, «Mary» disputó 1.100 partidos de tenis, de los que ganó 832 (entre singles, dobles damas, y dobles mixtos), y de estos triunfos, 28 fueron en certámenes internacionales. Y llegó a estar entre las top ten del mundo.

En 1950, a los 32 años, desplegó su mejor juego: fue campeona en certámenes disputados en Dinamarca, Israel, Irlanda, Alemania, Suiza y Yugoslavia. En el 51 se coronó en Colonia y Baden-Baden, Alemania. Y ganó dos medallas doradas y una de bronce en los Juegos Panamericanos de Buenos Aires, de ese mismo año. En Single, dobles, y doble mixto.

Mary y Heraldo se conocieron en un tren

Luego de esa victoria rutilante, Terán y otros tenistas de la época, como Enrique Morea y Alejo Russell, se convertirían en embajadores de ese deporte, con apoyo de la Asociación Argentina de Tenis, que se hacía cargo de los pasajes y gastos que tenían en el exterior.

En aquel entonces y a instancias de su marido, que adhería al justicialismo, la deportista conoció a Eva Duarte y al presidente Juan Domingo Perón.

Mary y Heraldo se reunían con celebridades y hasta llegaron a conocer a la reina británica. Ella era una auténtica influencer de su época.»Mary» fue la precursora también de exhibir ropa deportiva exclusivamente diseñada para ella. Para la vida social se lucía con un impactante guardarropas con vestidos muy modernos combinados con carteras y zapatos que la hacían lucir como nadie.

Hasta un rey en los países árabes la quiso comprar para incorporarla a su harén. El hecho ocurrió en el Golfo Pérsico en una velada en el palacio de un jeque, tras la disputa de un torneo. Un allegado se le acercó a Heraldo Weiss, y le ofreció una más que importante suma de dinero por su esposa.

Aquellos tiempos felices se terminaron cuando a Weiss le detectaron un cáncer que en poco tiempo terminaría con su vida. Aunque consultaron en los centros médicos más importantes del mundo e intentaron llevar adelante distintos tratamientos, el tenista falleció en 1952, año en el que también moriría su amiga Eva Perón.Heraldo Weiss, Mary Terán y el general Juan Domingo PerónHeraldo Weiss, Mary Terán y el general Juan Domingo Perón

Fue justamente en esa época en la que Mary comienza a reunirse frecuentemente con el entonces presidente y los rumores sobre un supuesto romance entre los recientes viudos, recorrieron los medios del mundo.

Sin embargo, Terán negó cualquier tipo de vínculo amoroso con Perón. Según el biógrafo de la tenista, Andersen, en una de las visitas que hizo a la residencia presidencial de Olivos, el mandatario le propuso casamiento mientras le mostraba unas vitrinas que exhibían joyas de Evita.

Tras un corto silencio, el primer magistrado propone a su invitada tomar la pieza de su mayor agrado, a lo que ella responde: «Señor, valoro su gesto pero no acostumbro a usar joyas». Perón pone énfasis al expresar: «Muchacha, quiero significar que mi deseo es el de que todas las piezas le pertenezcan, siendo mi esposa. Estoy pidiendo su mano».

Mary Terán con el escudo peronista en la solapaMary Terán con el escudo peronista en la solapa

La propuesta, sin embargo, habría sido rechazada. “Me siento muy honrada, señor, pero estimo no ser la indicada. Estoy compitiendo en el exterior en momentos muy próximos a ser ranqueada entre las 10 primeras tenistas del mundo y ello sería concretar un sueño. No puedo interrumpir la carrera que estoy sosteniendo para decidir formar un hogar. Usted ha perdido una esposa, poseedora de una fibra política, cualidad de la que no estoy dotada. Usted es digno de tener una compañera de esa línea. Yo vuelco mi pasión por la actividad deportiva”, dicen que respondió «Mary.»

De todos modos, fue designada Directora de Campos Deportivos Municipales y se hizo cargo de las escuelas de tenis. También fue vicepresidenta de la Federación Femenina Eva Perón. Y les compró a los socios de su marido su parte del comercio que luego pasó a ser suyo.

Un día sufrió un accidente cuando circulaba en moto por la avenida Figueroa Alcorta. Un auto la golpeó y cayó sobre el montículo de arena de una obra, lo que amortiguó su caída. Ella nunca hizo una denuncia, pero contaba que creyó reconocer el vehículo en el que se movilizaba Juan Duarte.

En los 60, a su regreso de Europa, Mary Terán intentó jugar certámenes en el país, pero varios clubes se negaron a enfrentarla

Mientras seguía luciéndose en las canchas y lograba su sueño de alcanzar el top ten mundial, su intención era popularizar el llamado «deporte blanco» considerado «de elite», mediante su participación en política y con la promoción de los Ateneos Deportivos Femeninos Evita.

Mary Terán estaba jugando las finales del Abierto de Alemania Occidental cuando el gobierno de Perón fue derrocado, el 16 de septiembre de 1955, por la llamada Revolución Libertadora. Su vida, nuevamente, volvería a cambiar por completo.

Cuando la Revolución Libertadora tomó el gobierno en 1955, se crearon comisiones investigadoras que evaluaron los supuestos beneficios económicos que los atletas obtuvieron entre 1946 y 1955. Y a ella le incautaron sus bienes y tuvo que exiliarse.

Mary Terán Con Heraldo en Fisherton 1942 (Foto: Twitter Rosario en el recuerdo)

Mary y Heraldo, en Fisherton, Rosario, 1942

En 1956 recibió en Berlín un cablegrama firmado por el interventor de la Asociación de Tenis en el que le comunicaban que no podía representar a la Argentina en torneos internacionales por vinculaciones políticas con el gobierno depuesto.

La deportista no tuvo otra opción más que quedarse exiliada en España, ayudada por Perón, y donde continuó triunfando en distintos torneos, pero sus logros no eran difundidos en los medios argentinos.

La acusaban de estar a cargo de la expropiación de clubes de tenis cuando ella tenía el cargo municipal. Ella lo desmintió: “Lo dispuso la Municipalidad cuando yo me encontraba de gira en el extranjero”.

Volvió al país en 1959, durante el gobierno de Arturo Frondizi, y recuperó su local de la calle Córdoba, pero aún no podía jugar. Ni siquiera en torneos inter clubes.

Cuando tenía 41 años, compró un departamento, y se mudó a la calle Rodríguez Peña, a la altura de Santa Fe, con su mamá «Goyita». Pero aún la acosaban por su trabajo durante el peronismo. La llamaban por teléfono, la amenazaban. Y le decían de todo menos linda.

Mary Terán y Heraldo Weiss con la reina británica (Fuente: "Mujeres deportistas" de Liliana Morelli)

Ya siendo madura, ningún club quería aceptarla entre sus filas por su vínculo con el peronismo. El único que le abrió sus puertas fue River Plate. Pero sus oponentes no se presentaban y el Campeonato Inter clubes de 1963 tuvo que ser anulado por esta circunstancia.

El 22 de julio de 1964, cansada de ser injuriada y acusada de supuestos delitos como nombrar «Eva Perón» a un torneo, decidió difundir su «Carta Abierta a la opinión pública» que decía: «Mi situación constituye una inhumana e injusta persecución, alentada por el inconfesable deseo de evitar que vuelva al primer plano en mi deporte favorito», escribió con tristeza.
Sin poder jugar y viéndose obligada a la humillación de ir a los torneos preparada para jugar, y que ninguna rival se presentara, Terán decidió, muy apenada, alejarse para siempre de aquel deporte que amaba y retraerse de la vida pública.

La tenista durante el gobierno de Perón (Fuente: "Mary Teran de Weiss" de Roberto Andersen)

Empezó a jugar al golf, y apenas pudo continuar al frente del local de venta de ropa deportiva que había fundado su esposo. 

El 15 de noviembre del 84 fue trasladada de urgencia a un sanatorio de atención neurológica como consecuencia de haber ingerido barbitúricos. El 5 de diciembre le dieron el alta y unas amigas de su madre, que vivían en un departamento marplatense, la invitaron a pasar unos días.

Profundamente deprimida, el 8 de diciembre de 1984, mientras visitaba Mar del Plata con unas amigas, «Mary» decidió arrojarse desde el séptimo piso de un edificio y terminar con su vida. Tenía 66 años.

Ya estaba totalmente olvidada por el mundo del tenis, aquel al que le había brindado grandes hazañas, solo apenas algunas figuras fueron a su sepelio. Y del tenis, unicamente Enrique Morea asistió.

En 2014, se estrenó el documental Mary Terán, «La Tenista del Pueblo», que cuenta su vida. Y recién desde septiembre del 2017, una calle del barrio La Cerámica, en Rosario, lleva su nombre. Aquella ciudad que la vio nacer para convertirse, años después, en una de sus glorias deportivas más importantes.

En el 2007, el estadio del Parque Roca lleva su nombre, pero raramente se la nombra. La decisión de ponerle Mary Teran de Weiss despertó controversia. Habiendo grandes figuras del tenis como Guillermo Vilas o Gabriela Sabatini, algunos consideraban que otros tenían más méritos deportivos que ella para recibir la distinción. Comprensibles o no las razones, los reparos en la elección y el olvido de su nombre, abarcan muchos otros motivos más, que los meramente deportivos.

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