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EL RAZONAMIENTO PERCEPTIVO (CHARLAS SOBRE CONDUCTAS Y CONSUMOS PROBLEMATICOS EN CONCORDIA)

Yo fui ayudante de camarero, camarero, lava platos, cocinero, albañil, higiene y limpieza, mantenimiento y jardinero. Era, para mi gusto, muy malo haciendo todo eso. Me costaba demasiado y no sabía bien por qué. Tanto en el manejo de la maquinaria como la producción de la materia prima.

En mis actividades laborales sufría mucho, no aprendía mirando. No lograba hacer los trabajos bien logrados, me tenían que salvar mis amigos. Como uno es por lo que hace y bien, me sentía menos que todos, con nervios, miedo, preguntando como venía, me hacía la cabeza, y de noche, tras el trabajo, buscaba y quería descansar, «implosionar la bocha», para ver si a la mañana algo podría mejorar.

Cuando hice tratamiento por mi adicción a las drogas, fundamentalmente cocaína, la psicoterapeuta me diagnostico un nivel bajo de razonamiento perceptivo o visual ¿Pero qué era eso? El razonamiento perceptivo mide la capacidad para interpretar, organizar y pensar de forma correcta utilizando información visual, por lo tanto, se relaciona con el razonamiento fluido y con la percepción.

La inteligencia fluida se considera a la capacidad de resolver nuevos problemas, mirando de forma inmediata, es decir, de forma instintiva, con destreza y eficacia. Miro, veo que tengo, que falta, interpreto lo que debo hacer o no, y soluciono, con cierta eficiencia y eficacia.

La mayoría de las habilidades no verbales caen en el razonamiento perceptivo, desde la construcción con bloques, despinar un pescado, hasta como equilibrar una ecuación química o una receta gastronómica. Esencialmente, las habilidades de razonamiento perceptivo son las habilidades que una persona usa para aprender y almacenar nueva información del entorno. Uno de los aspectos más importantes del razonamiento perceptivo es la capacidad de reconocer y organizar los estímulos visuales, rápidamente, «al vuelo», e incorporarlos.

¿Por qué no podía arrancar yo? ¿Falta de experiencia? ¿Es la factura por haber vagado tanto? ¿Es un problema mental que no sé ni cambiar la rueda de mi bicicleta, ni poner una puerta, ni usar una bordadora? ¿Me falta encontrar la técnica para aprender? ¿Por qué me pongo ansioso y lo postergo? ¿Será la sobreprotección de haber tenido unos padres que me lo solucionaban todo?

Flaco favor te hacen aquellos que te dicen inútil, infeliz, o «bueno para nada». Primero porque ya te lo dijiste vos mismo, y segundo porque te queda deambulando y girando dentro de tu cabeza mucho más «vivazmente». Vos sospechabas que no sabías como hacerlo, lo ratificaste haciéndolo mal, encima ahora ya se dieron cuenta, y como si fuera poco, te lo refriegan…

No poder con los trabajos me hacía sentir un inútil, un inhábil, y para sostener mi arrogancia y mi personaje tapaba todo con chistes, historias asombrosas, drogas y alcohol. Una y otra vez, hasta que no «me pegue más». O hasta que «el puntero» no me atienda más. Después de «golpear taperas» por los todos lados.

Los que padecen este problema, como yo, podrán mejorar su razonamiento perceptivo si realizan algunos ejercicios básicos y crean un entorno en el hogar que fomente el aprendizaje visual. Si notan que necesitan ayuda adicional, pueden acudir a un terapeuta ocupacional o un profesor de educación especial.

Los juegos tipo rompecabezas, como el Tetris, serán de utilidad para desarrollar las habilidades de razonamiento perceptual y aumentar la velocidad de procesamiento y el tiempo de reacción. Armar y desarmar bicicletas, motos, heladeras, deshuesar un cordero, hacer un asado, o concertar una computadora.

Si conocen las palabras necesarias para describir un objeto que vean o manipulen, esto podrá ayudarlos a pensar en ello de manera más compleja. Con palabras que describan la forma, el tamaño, la textura y las relaciones espaciales entre los objetos.

Jueguen con bloques. Estos juegos serán una manera grandiosa de desarrollar las habilidades motoras finas y la percepción espacial. Jueguen juegos de memoria. Estos tipos de juegos fomentarán la observación minuciosa y la memoria visual. Armen un rompecabezas. Estos ayudará a reorganizar los patrones y comprender las relaciones entre las formas. 

Usar mapas y hacerlos. Estos animará a pensar de forma espacial. Dibuja un mapa sencillo de tu habitación, la sala o el patio trasero. Hablar de los aspectos espaciales ayudará a pensar en lo que hagas y comprenderlo de una manera más estructurada.

Empleen los momentos cotidianos como oportunidades para aprender. Exploren y observen el mundo que los rodea de forma activa. Podrán hacerlo tocando y sosteniendo los objetos. Háganse preguntas sobre las formas, las texturas y las relaciones espaciales entre los objetos.

Quizás sea necesario evaluar su razonamiento perceptual si tienen problemas con las habilidades motoras finas y la orientación espacial, o si se agitan con facilidad al exponerlos a los estímulos no verbales. Conversen con un médico. Tendrán que reservar una cita si tienen alguna inquietud en torno al desarrollo cognitivo o sus habilidades perceptivas. Un profesional podrá ayudarlos a determinar si tienen algún problema que podría generarles desafíos, como una deficiencia visual o auditiva. O un terapeuta ocupacional. Estos especialistas ayudan a las personas con discapacidades y desafíos físicos, cognitivos o sensoriales.

El razonamiento perceptual se considera un aspecto de la inteligencia general de una persona. Este es una habilidad importante que influirá en gran medida en el éxito académico y laboral. Y el trabajo bien hecho es una de las claves de la felicidad. Sentirse inútil, inhábil, obviamente que genera desconfianza y nervios en uno. Y por eso con el tiempo yo me vi tentado a sentirme un tipo con confianza y relajado. Hasta que ese algo que me encendía, me fue apagando la vida.

Pero no digo que el alcohol, el juego o las redes, por ejemplo, sí o sí, te hagan infeliz. A muchos no, si le dan un buen y moderado uso. Tanto una adicción a las drogas o conductas problemáticas, uno mismo debería diagnosticársela, aunque «caseramente», y saber si le está complicando su vida.

Porque si no hacemos bien nuestro laburo, no nos gusta por eso, vamos a tener una vida horrible, y por ende, con grandes posibilidades de involucrarnos en consumos problemáticos, para anestesiar, para ocultar tanto bochorno y dolor. No lo vamos a poder «pilotear» durante mucho tiempo, y con el tiempo nos querremos «retirar». Es vital ejercitar el razonamiento visual, encontrar una profesión y afición acorde a nuestras capacidades, donde hayamos generado de chico un deseo y una pasión, en algo. Es ahí, en nuestra zona de excelencia y pasión, donde vamos a superar a nuestro «monstruo», de tener y temer un malo razonamiento perceptivo.

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