¿QUIEN FUE EL CONCORDIENSE JUAN CARLOS «EL NEGRO» BOGADO? POR LA LEY DEL BOXEO

Juan Carlos «El Negro» Bogado nació un 5 de octubre de 1941 en Concordia, Entre Ríos. Nació, creció, peleo y murió siempre acá. Toda su vida en Concordia, donde jamás se quiso ir por «nada del mundo». Normalmente se van para conocer y foguearse con los mejores proyectos y en las grandes plazas para hacer boxeo. Donde la competencia es más elevada. Okey, pero él no.

Juan Carlos era del barrio San Agustín, de la zona noreste de la ciudad. Ahí jugaba siempre al fútbol, repartía diarios, piñazos, y anduvo «defendiendo su zona» de cualquier invasor que le quiera «copar la parada». Como todo «Canillita» con necesidad de sobrevivir… debe cuidar «su kiosquito». Si no «te come el oso».

Era el mayor de cinco hermanos y le toco criarlos a él. La mama murió cuando Juan Carlos tenía catorce años y el papa trabajaba «tiempo completo» de panadero. Así que el «papa era el mismo». Cuando «EL Negro» Bogado volvió de la Marina desde la remota Tierra Del Fuego… Se encontró huérfano. Ya no estaba papa ni mama, así que desarrollo su instinto de supervivencia. Y la típica picardía, el humor, y el amor de esos que siempre necesitan ganar y agradar, para poder «hacerse la diaria».

En Concordia se hace famoso empatando con 17 años frente al temible Alfredo «Kid Remolino» Olivieri en La Cantera. Se dice que le gano como amateur a Hugo Pastor Corro, y al otro y a aquel. Leyendas que no pudimos comprobar, pero que no la vamos a refutar… Eran los tiempos dorados del box, donde se cruzaban todos contra todos y a cada rato. Muchas veces sin la fiscalización de la Federación…

«El Negro» Bogado debutó como profesional ganando por KO en Concordia un 1 de enero del 66 frente a Sixto Gómez. Era fuerte como un toro, robusto, con oficio y aguantaba la guerra sin chistar. No le hacía asco a ninguno, y le daba la bienvenida a la batalla pugilística pero inteligentemente. Pensaba y después pegaba. Era un «Negro» de un impresionante «tren superior» y no menos impresionantes «piernas de fideo». Llamaba la atención por esas piernas finas sosteniendo un lomo muy grande, hombros anchos, gran alcance de brazos, y todo «explotado» de músculos…

Bogado fue siempre pupilo de Don Ángel García. Hombre clave en su vida profesional y humana. Don Ángel era su entrenador, preparador, manejador, promotor y su Jefe de Planta en Obras Sanitarias. Todo boxeador que se haya destacado, necesito de esos sabios del gimnasios y de la vida. Don Ángel fue el gran referente positivo que tuvo la carrera y la vida de «El Negro».

Juan Carlos aparece en el Luna Park de Buenos Aires ganándole por puntos a Avelino Delgado un 22 de Agosto del 73. En su apogeo «El Negro» fue un crucigrama que pocos querían enfrentar y descifrar. Lamentablemente no tenía un manejador «con peso» en la industria del boxeo. Y era «entregado» a la Ley del Local y Visitante, que era y aun hoy lo es, muy lamentablemente, como jugar a la «payanca con granadas».

Bogado empata en el club Libertad con Antonio Aguilar frente a tres mil hinchas. Y se consagra campeón argentino Mediano en la revancha,  ganándole por KOT 11 en Córdoba, y logra ser una figura resonante en el Luna Park de Buenos Aires. Cuando peleaba Bogado en Concordia había en el Ferro (la meca del boxeo local) una multitud. Era terriblemente fuerte, certero y duradero. Un negro guapo «de los de antes», y un gran pensador, que pegaba retrocediendo y con gran puntería. Bogado es ganador de Rudecindo Chávez, viejo compañero de guantes de Carlos «Escopeta» Monzón y abuelo de Diego «La Joya» Chávez.

«Ese negro no concentraba, se le escapaba a Don Ángel, pero si entrenaba solo quince días se «los comía» a todos», contaron sus ex compañeros de Obras Sanitarias. «Bogado a Corro (Hugo Pastor Corro ex campeón Mediano del mundo) lo cago a palos, pero le robaron la pelea», nos contó otra leyenda del boxeo y amigo de su infancia, el querido Don Emilio Panozzo. Bogado le gano a Inocencio Saavedra, uno de aquellos rivales terribles y fuertes de aquella era inolvidable de los Medianos. Todos peleaban contra todos, y con muchas ganas de hacerlo. No les «temblaba la birome» a la hora de firmar para subirse con cualquiera…

Era inteligente, tenía terrible puntería, bien experimentado y de un físico intimidante… Bogado lucho con el ex campeón Welter y Semi Mediano de Argentina y Sudamérica: el concordiense Esteban «Tiriti» Osuna. No fue un enfrentamiento federado, pero eso no quiere decir que no se hayan entrado «como mosca a la mermelada»…

Bogado, entre sus hazañas más inolvidables, tiene una victoria frente a Norberto Rufino Cabrera, amigo y compañero de batallas del mejor Carlos Monzón. En realidad le gano una vez oficialmente, lo paso por arriba siempre… Bogado «se anotó» la mejor victoria, que acá se recordara y comentara por los siglos de los siglos, un 21 de septiembre del 79, frente al mundialmente famoso pegador Juan Domingo «Martillo» Roldán. Le quito el invicto allá en Córdoba. Gancho al hígado y «a llorar a la Iglesia». Noqueo a uno de los más fuertes y viciosos pegadores que La Ley del Boxeo vio en su vida, en la categoría Medianos. Y eso que ya tenía 38 «pirulos» en su haber, una importante «baqueta» arriba y abajo del ring, y medio que poco apego por el gimnasio…

La mayoría de sus derrotas fueron con casi 40 años, pasado «de kilos», pero «necesitado de plata». Lo subían sin resguardo de ningún tipo, entregado para «ser comido a la parrilla» por jóvenes leones, hambrientos de prestigio, fama y dinero. Ya Don Ángel García se había muerto, a Juan Carlos «le pego duro», se angustió mucho y se desmotivó gravemente. «Se entró a venir a pique» con su vida y su carrera… Luego se fue a trabajar a Ferrocarriles Argentinos en la Estación Central. «Bogado nunca fue vago, jamás. «El Negro» laburo siempre», nos confió uno de los tantos testigos oculares de su vida: el ex boxeador y sindicalista Héctor Medina.

Se dice que «El Negro» Bogado murió de todo. Lo agarraron «todas juntas». De cáncer de pulmón, de diabetes, de cirrosis, de los golpes de la vida misma… Sí se sabe, que agonizo en una cama, y finalmente respirando con una máscara de oxígeno… Y ese dolor y ese profundo sufrimiento, los que estuvieron en su momento más dramático como sus queridas hijas y nietos, no se lo olvidaran jamás. Ya estaba muy enfermo, pero solo tenía 56 años…

El 14 de mayo de 1998, hace más de 20 años, fallecía en Concordia «un tal» Juan Carlos Bogado. «El Negro de la Gente». Muy querido, muy humilde, muy trabajador, muy dotado para el boxeo (lo tenía en su ADN), muy amigo de sus amigos, y que emociono a multitudes durante más de 20 años…

Juan Carlos «El Negro» Bogado fue el mejor boxeador de la historia de Concordia, detrás de «Tiriti» Osuna (campeón argentino y sudamericano Welter y Super Welter). Y eso acá en San Antonio de Padua de la Concordia, «todo el mundo» lo sabe…

LA LEY DEL BOXEO (MATRIX 94.9)

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