LOS PROYECTOS (CONSEJO MUNICIPAL DE PREVENCIÓN DE ADICCIONES DE CONCORDIA)

Tenemos que tener proyectos para el futuro. El proyecto es nuestro plan, nuestra ruta, el camino a recorrer. Es el objetivo personal que busca satisfacción. En el proyecto entra alguna modernización de negocio, una carrera, un logro profesional, una obra de arte, una huerta, una fundación sin fines de lucro, un trabajo social, una cooperadora, la práctica de un deporte, una actividad comunitaria, rescatar perros perdidos o abandonados… O hasta formar una familia y tener hijos.

El proyecto es la idea de algo que se piensa hacer y para la cual se establece un método determinado y un conjunto de medios, que son necesarios, para «materializarlo». Es un esfuerzo temporal que se lleva a cabo para crear un producto, servicio, o resultado único.​ La razón de un proyecto es alcanzar resultados o metas específicas dentro de los límites que imponen un presupuesto, calidades establecidas previamente, y un lapso de tiempo previamente definido.​

Es la aplicación de conocimientos, herramientas y técnicas a las actividades de un proyecto.​ Consiste en reunir varias ideas para llevarlas a cabo, y es un emprendimiento que tiene lugar durante un tiempo limitado. Surge como respuesta a una necesidad, acorde con la visión de la organización, aunque esta puede desviarse en función del interés. El proyecto finaliza cuando se obtiene el resultado deseado, y se puede decir que colapsa cuando desaparece la necesidad inicial o se agotan los recursos disponibles.

La definición más tradicional es: «Un esfuerzo planificado, temporal y único, realizado para crear productos o servicios que agreguen valor o cause un cambio retroactivo».

Existe, también, una perspectiva fundamental al respecto de la proyección individual, tanto a nivel profesional como personal: Colocar pautas hacia el futuro, ordenar prioridades​, encontrar el equilibrio entre lo laboral y lo familiar, y adaptarse a los obstáculos que surgen son aspectos determinantes para responder al denominado proyecto de vida, siempre aprendiendo de las experiencias.

Se aprecia notables paralelismos al comparar el trabajo en equipo dentro de la empresa, con un objetivo sobre el cual participan los miembros de la familia, como también colocar a prueba una cosa, y tratar de corregirlo en caso de que los resultados sean desfavorables o aceptar que hay que recurrir a otro camino. La vida es un proyecto.

Los proyectos son personales, puede ser algo simple o algo sencillo, algo grande o algo complejo, a largo plazo o a corto plazo. El proyecto es todo lo que hay que hacer para llegar al lugar que queremos. Es la próxima estación.

La falta de proyectos da paso a un vacío, a la nada, a la ausencia de estímulos, al malestar. Se presenta una situación de apatía donde falta un motor que brinde vitalidad a nuestros días. Se instala el desgano, y el aburrimiento. Un frío polar te recorre el espinazo cuando no tenés a donde ir. Si es lo mismo ir hacia la izquierda o la derecha es porque estás perdido, con cero proyectos. Más vale que encuentres uno porque empezarás a pensar en como diluir ese malestar de naufragar en la «gran nada». Tener proyectos es tener un camino, y algo por lo que vale la pena luchar y vivir.

La falta de un proyecto es fuente de insatisfacción, tristeza y depresión. La pregunta clave es ¿cuál es mi proyecto? El proyecto puede o no estar vinculado al ámbito laboral. Pero todo proyecto necesita de esfuerzo y dedicación.

Las fallas pueden venir de falta de proyectos o de proyectos desmedidos, desproporcionados a nuestra realidad. En el primer caso no nos acompañan la expectativa, la ilusión y la esperanza que iluminan nuestro camino e impulsan nuestras acciones. En el segundo la incapacidad de lograr lo esperado se puede transformar en frustración y tristeza.

No hay objetivos ni metas que no hayan sido soñados de antemano. Así como no hay «buen puerto» para el capitán que navega sin rumbo.

El proyecto y su ejecución estimulan, son energizantes, infunden esperanzas, y dan trascendencia a nuestra vida. Puede ser educarse para contribuir al país, al mundo. El propósito da libertad, bienestar, es muy importante, y encima se te puede cumplir. Sin proyectos todo termina por desaparecer «donde habita el olvido».

(CONSEJO MUNICIPAL DE PREVENCIÓN DE ADICCIONES DE CONCORDIA)

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