LAS DROGAS Y SUS MASCARAS POR «LA LEY DEL DEPORTE» MIEMBRO DE EL CONSEJO MUNICIPAL DE PREVENCION DE ADICCIONES DE CONCORDIA

Estos son escritos de un adicto recuperado en Clínica El Arte de Volver de Chajari. Y que trabaja en el Consejo Municipal de Prevención de Adicciones de Concordia. 

Primero para entenderse, conocerse, perdonarse y perdonar. También para ordenar los sentimientos y pensamientos para las charlas de prevención que damos en el Consejo De Prevención de Adicciones de la Municipalidad de Concordia en todas las instituciones de la ciudad.

En Concordia, siempre según mi experiencia de vida, lo más común es arrancar a fumar tabaco y alcohol. Luego se pasa a la marihuana. Fumadores que necesitan desayunarse un porro y darle como cuatro o cinco a lo largo del día hay «a granel». Para llegar relajados al final de la jornada. Arrancan mas o menos a los trece. Sino…. se aburren, no disfrutan de la vida sanamente… Sino tienen «un faso» entran, muchos y me consta, en estado de ansiedad y desesperación. Ya se están plantando en patios, macetas, quintas, campos, o en algún que otro invernadero amigo. Y las cuidan como a sus hijos. Fuman, están contento, se ríen de todo, y se quedan pegados a la pantalla o haciendo actividades bien fáciles todo el día. Colgados «de la palmera». Comen, beben y se ríen. No activan. Lo hacen para aliviar preocupaciones y perder el tiempo sin sentir el malestar por no estar trabajando, o dejando un legado «como la gente». Todo esto es en líneas generales.

También arrancan a los 11 o 12 con Pegamento, nafta, o pintura. En la calle es una epidemia. Clase de gente muy necesitada y que no puede acceder a otras «más ricas y más sanas». La meten en una bolsa y aspiran. Hasta quedarse viscos. Y fritarse el cerebro. Le salen lunares, llagas, falta de apetito, flacos como esqueletos. Tiemblan. Caminan tipo zombi. Piden plata en las casas y en las esquinas. Están totalmente anestesiados. Y lo que consumen es de lo que más neuronas mata. Y muchos ya tiene brotes psicóticos, esquizofrenia. Mira si estas desesperado y en banca rota que te metes productos para la construcción en tu cuerpo… Es eso… O morir de horca, en la hoguera, o de bala.

A los 16 o 17, cuando «maduran en la adolescencia, «pinta» LSD. Que es un famoso acido. Usualmente consumido por clases sociales y económicas más pudientes. Se colan una pepa. Un papelito bajo la lengua. Que es psicodélico. Obviamente causa cambios psicológicos. Terminas bailando hasta con una columna. Cerras los boliches. Perdés el sentido del tiempo, del espacio y de la vista. Puede que sea muy gracioso, pero puede que sea un desastre. No pensás en tu pasado ni en lo que debes hacer en el futuro. Vivís el único tiempo real: el presente. Que fluya… No te importa más nada. Puede darte unos delirios que te causan escalofríos. Entras en una película surrealista. Algunos llegan a la euforia y otros llegan a la tristeza extrema. Se te distorsionan las imágenes. «Flasheas». Estas dentro de un Video Clip. Te llenas de miedo. Son sensaciones nuevas. Desconocidas. Aterradoras. Se te escanea la cara. Son fiestas electrónicas que en las ultimas décadas se hicieron muy populares.

La droga, sea blanda, mediana, o sea dura como la definan, quiebra con los sentidos naturales de oler, degustar, escuchar, sentir, mirar. Y el sexto sentido que es el de pensar. Te quedas turuleco de tanto drogarte. Ves pero no apuntas a nadie. Ves sin mirar a quien. Estas en la nebulosa. La cabeza piensa a un ritmo muy rápido. Te desconectas de los mas puros sentidos que la vida nos regala. Dejas de ser vos. Perdés serenidad para disfrutar de la música, de la lectura, del amor, de un paisaje, de un rico plato de comida.

Después tenemos al popular Paco, que es el residuo de la cocaína. Le dicen Pasta Base o Pasta a secas. Es consumida por veinte o treintañeros. Ya en el ocaso de su carrera enferma. Sos un ratón paranoico. Buscas cosas bajo la cama, espías por la ventana si vienen los prestamistas, la policía, o algún marido celoso. O es tu cabeza que te dejo solo con el cuello en punta. Es cuando ya no encontras nada «mejor que meterte». En la periferia se ven zombis caminando con la cabeza sin funcionar. En la trastienda. Son los que «no lo lograron». Pasta Base con Acido Sulfúrico y Querosén. Y la estiran con carbonato de sodio, metanol, ribotril, sal, aspirinas, una tiza, lo que venga nomas… Algún alcohol bien «fuerte» para «calmar un poco». La van cortando. Para que dure más. Y para engañar a los otros de que tenes mucho. O que le vendiste mucho. Mucho veneno… Y te azota el sistema cardiaco. El escenario es similar al de «Los Muertos Vivos».

Te duelen los músculos de tanta tensión, la mandíbula, el cuello, dificultad para respirar de tanta mierda que te metiste en la nariz y en la boca. Sino es que no te metiste nada por las venas. Si te digo que así no podes laburar, estudiar, ni tener un poquito de paz en tu vida me vas a decir: «Descubriste América». Tenes urticaria, ulcera, angina, asma, enfermedades de piel. Tu tormenta eléctrica y tu malestar interno muchas veces se psico somatizan en enfermedades mortales.

Vas al medico, te pones cremas, medicación. Pero estas hecho pelota. Nada te soluciona ese dolor. No te podes concentrar en nada. Solo se vienen pensamientos autodestructivos. Si no te recuperas también te puede agarrar un infarto de mío cardio, accidente cerebrovascular, enfermedad en la piel, o brotes psicóticos. La droga es una trampa. La droga es el camino al infierno. Como dice un amigo mío: «Si estás mal, con la droga vas a estar muchísimo peor». Mas vale recupérate con vida sana. Que Concordia la tiene…

Te podes recuperar con tratamientos. El Consejo Municipal de Prevención de Adicciones tiene muchos lugares donde pueden pedir ayuda. No se sientan solos. Con la droga te pueden quedar importantes retazos de una mente enferma. Mente demente que se cansa de odiar y denigrar al otro. De opinar y de juzgar. Y esas conductas buscan repetirse. Por eso hay que tener cuidado con las cosas que nos metemos en la cabeza. Porque después se nos transforman en una tormenta perfecta. Juga a otra cosa. No juegues con la droga.

FEDERICO MULLER (CONSEJO DE ADICCIONES DE LA MUNICIPALIDAD DE CONCORDIA)

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