KAYAKISTA MANUEL GARAYCOECHEA EN “LA LEY DEL DEPORTE” (1/4/21)

La canoa fue el medio de navegación empleado por los esquimales y es de ellos de donde proviene el canotaje, de los aborígenes ubicados donde hoy está Alaska y Canadá. Tiene una historia de más de 3.000 años de antigüedad. Construían, pescaban, cazaban, transportaban, y se divertían. Entre ellos y entre grandes montañas nevadas, bosques milenarios, y una fauna llena de osos y lobos hambrientos en inviernos ultras helados.

El Canotaje es un deporte que se practica sobre un bote. Existen dos tipos de embarcaciones: el kayak y la piragua… El primero es cerrado y el otro es abierto. Se impulsa por tracción humana a través de remos con dos cucharas en el aire, y mirando hacia adelante. Mientras que en Remo están apoyados sobre la navegación, tienen una sola cuchara, y se avanza marcha atrás.

Hoy está el mejor kayakista de Concordia. Quién nos representa y muy bien a nivel provincial, nacional, e internacional. Es feliz al aire y al agua libre. Ahí encuentra su filosofía de vida y bienestar. ¿Dónde va a estar mejor que en un río Uruguay rodeado con monte tupido de espinillos, palmeras y algarrobos? Cerca de lo más sagrado: nuestro planeta tierra, o lo que queda de él… Bienvenido kayakista mundialista Manuel Garaicoechea a “La Ley del Deporte”:

“Hola, Fede, muchas gracias por la invitación. Practico el canotaje desde los siete años. Pertenezco a la Selección Argentina de Maratón, distancia de 30 km con acarreos de 100 metros con el bote en brazos. Remo 4 km en un circuito, salimos, acarreamos, y volvemos al agua. Este 23, 24 y 25 de abril participamos del selectivo de Concepción del Uruguay para ir al mundial. Corro en K 1 y en K 2 con mi hermano que vive en Rosario. Como competí en el circuito entrerriano, no tengo días de descanso, y llevo un ritmo fuerte de competencia”.

Nosotros vivíamos con mi familia detrás del club Regatas Concordia con mis seis hermanos. Desde los cuatro entrabamos por el portón de atrás y nadábamos ahí, jugábamos en el Pontón, mientras mis hermanos más grandes nos cuidaban. Mi viejo practicaba Canotaje”.

Primero empezó mi hermano Juan Pedro. Lo vi en una competencia y me gustó. Me fui enganchando cada día más. Remaba con kayaks que me prestaban en la escuelita. Luego nos mudamos al centro, a calle Brown y Andrade, pero nos íbamos en bicicleta, caminando, nos juntábamos en la Plaza 25 de Mayo con los otros chicos y salíamos desde ahí”.

“Por un tiempo nos fuimos al club Pesca con el profesor Jorge Ferrier porque tuvimos problemas en el Regatas. Había desaparecido un chaleco, hubo unas discusiones con mi hermano, otra vez lo amenazó un hombre grande… por eso papá decidió cambiarnos. Después de siete años volvimos cuando Jorge regresó al Regatas. Desde hace un año represento al club Regatas de Uruguay porque había muchos inconvenientes con el presidente de la Federación Entrerriana de Canotaje, que no me ayudaba con la Beca…”.

“Con Jorge Ferrier fuimos compañeros de carreras y obtuvimos muy buenos resultados. Fue uno de mis mentores, y quien me hizo mejorar en esta disciplina. He tenido de referentes a “Pity” Sbresso que me prestó su gimnasio, a los Malher, “Pato” Agostini, Juan Moulins, Joaquín Rodríguez, Viviani, Lucre mi novia quién fue mi entrenadora, ahora Manuel Zambón de Rosario…”

En Canotaje se requiere de gesto técnico para mantener el camino derecho, eficiente, un ciclo de movimientos que produzcan la máxima velocidad. Se necesita buena canoa, buenos remos, buen estado físico, coordinación, torsión, recorrido de brazos, estabilidad, todo…”.

“He sido campeón entrerriano cuatro veces, campeón argentino dos, logré un Panamericano, fui a cinco mundiales. En el primero fue en K 1 en Italia, Menores de 23, y quede 23 del mundo. En el segundo fue en Alemania en K 2 con mi hermano, y también quedamos 23. Después en Sudáfrica en K 2 salimos 13, y en el último que se hizo en Portugal en K 1 llegué 14 del mundo. Mi mejor carrera. A 4 minutos de la punta. Frente a un nivel bárbaro, rivales que se dedican 100 % a esto, no tienen que trabajar un día para vivir. Mi meta es poder hacer un podio mundial”

“Clasifique a los mundiales con la presión de conseguir el dinero para poder viajar. Todos los meses tenés que abonar una plata y la debes juntar. Así que con Lucre hacemos comida, rifas, trabajé en Astillero Sur, buscamos auspiciantes aunque eso me da nervios de ir y hablar. Ahora abrimos una Gráfica llamada María Lucrecia Roldán. ”.

Y me ayudan amigos del Canotaje. Gente que no me tiene que ayudar y lo hace. Como Gonzalo Ugolini, Jorge Orlandini, Jorge Martínez, “Chino” Barrios, Pablo Fernández, mi padre, Lucre… Me llevan a las carreras, me prestan los botes, no me cobran la nafta, me han dado plata para la inscripción. O me dicen “visita a este o al otro”. Una vez que clasificas la presión de juntar plata es grande. Hay que pagar en una fecha determinada una cantidad de dólares para los entrenadores, para el alojamiento, para el bote, y si no llegas perdés esas cosas. Se genera esa tensión y la de querer andar lo más rápido posible para no defraudar”.

“El río es parte de mi vida. Me he criado ahí, lo siento como una parte mía. Ahora nos prestaron una casa en Chabrillón y el río. Un señor que alquila ahí. Así que salgo y me meto en el agua. Lo veo todo el día. Mi novia rema, hace natación, la acompaño al lado por si necesita algo. Sé nadar, corrí varios acuatlones infantiles en individuales y los gané, y con ella en postas. Al río lo debemos cuidar un poco más. Salgo a remar todos los días y encuentro botellas de plástico, de vidrio, ruedas, y toda clase de basuras flotando, el agua se pone turbia y aceitosa”.

“Entreno fuerte casi dos horas, a veces un poco más. Salgo a correr y voy al gimnasio. En las temporadas de Europa hacemos doble turno y la actividad es más intensa. Nos acompañan lanchas que nos corrigen todo el tiempo. Por eso acá compenso entrenando todos los días, haga frío o calor. Si llueve me abrigo, si hay tormenta espero un poco y después voy, si está picado me gusta más todavía. ¿Qué hacemos en los momentos libres? Y… hoy nos fuimos remando hasta Salto Chico donde se tiran todos desde las piedras o las lanchas y tomamos mate en la isla esa que se forma. Siempre remando en el río (se ríe)”.

“Trabajo en la escuela de canotaje del Salto Rowing Club. Este año se han sumado muchos jóvenes por un programa de Jorge Ferrier: “Salto Rema”, para chicos que no pueden pagar… el Estado los beca. Los mejores van al Remeros y los otros al Rowing. Ya salió un campeón uruguayo de este club, que es muy nuevo. Los chicos van a disfrutar del río, el sol, más allá de las exigencias de una competencia. He aprendido mucho del campeón mundial español Iván Alonso que nos hicimos muy amigos en España, y me enseña siempre, y de otros. Pienso en hacer un curso específico de canotaje para poder ser un buen entrenador”.

La ilusión concordiense en Canotaje viaja con el envión de las paladas de Manuel Garaycoechea. Lamentablemente le cuesta todo mucho. “La rema” demasiado. Se gasta plata en gente manguera que no se la merece y no en él que es uno de los más grandes y sanos ejemplos nuestros. Mientras escribo me pongo triste y desolado…

Manu es de los elegidos que encontraron en el deporte, la humildad, el sacrificio y la competencia… su vida y su elemento. Que no le importa remarla contra corriente y con «escarbadientes»… Porque es feliz igual.

Ha pasado un abonado al club de los que ganan. Con frío que congela la sangre, lluvia, calor, y un sol que si te tiras un huevo en la cabeza se fríe… No sabíamos mucho de él. No sabíamos que pasaba en su mundo interno. Hoy buceamos, aún sin máscara de oxígeno, por su vida y obra. Habló mucho y estamos felices.

Un día empezó a correr y no paró nunca más. Vive en el río y tras la entrevista se volvió con su novia Lucrecia en un Bogie destartalado y sin techo hacia la costanera, bien enfrente de la catedral de Salto. Mirándome y riéndose. Creo que le caigo divertido. Habló, se divirtió, y volvió para su rancho en el río con su novia/entrenadora/manager.

Especulando con la comida rica y calentita que le iban a preparar. Su novia es un amor. Él se la ganó. Y se la mereció…

LA LEY DEL DEPORTE

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