JUGADOR DE VÓLEY ALEJANDRO «EL GORDO» CORNU EN LA LEY DEL DEPORTE (11/2/18)

El viernes pasado estuvo el querido, y siempre simpático jugador de vóley, Alejandro “El Gordo” Cornu en Ley del Deporte. Y dejo el estudio lleno de risas, anécdotas de un pasado pasado a veces dorado y a veces opaco, del vóley de Concordia. Nos reímos toda la hora, es agradable, muy gracioso y siempre esta de buena onda. Alejandro Ramón es un gigante que no tiene un gramo de desperdicio a la hora de la «tertulia». La disfruta en ese cuerpo “generoso”, de tanto disfrute con sus “hermanos de la vida”, que le dio el Vóley de Concordia.

“El Ale” Cornu es del mítico barrio sureño María Goreti. Del Hospital Público Felipe Heras, de la Estación de Trenes, las canchas de futbol de Wanderers y la de Comunicaciones, y un poco más allá la vieja costanera. El río Uruguay le corre tanto por sus venas como su sangre de jugador de vóley. Toda esa zona es donde el “hacía de las suyas”. Con la flamante cancha de beach vóley en la coqueta costanera lo podés encontrar a las risas… Bienvenido Alejandro Ramón Cornú a La Ley del Deporte:

«Como andás? Todo tranquilo vos? Yo hice la primaria en la escuela de mi barrio y jugé al futbol en “Cornu”, donde yo solamente “acompañaba”. «Mi viejo era jugador de futbol: “El Guille” Cornu y mi tío es el periodista “El Pato” Cornu. Luego me voy a vivir a Virgen Del Valle y juego al vóley todo el santo día en la canchita detrás de la iglesia. Estuve jugando los campeonatos entre todas las iglesias de Concordia. Eran “a cara de perro”. ¡No había santo que nos relaje!».

«Hice la secundaria en la Técnica, jugaba en el equipo de la escuela más popular de la ciudad: «Los Presos». Hasta que fui convocado al plantel juvenil del Club Regatas de Concordia. Eligieron a otros gurises y a mí, quienes iban a terminar siendo mis “hermanos de la vida”. Juego en el plantel superior en la Liga Nacional de Vóley».

«Ese equipo anduvo muy bien a nivel provincial y nacional, terminando con su participación en la Liga Nacional, con una camada irrepetible. Toda la familia del deporte hacia cola para ir a vernos al Municipal o al Ferro de Concordia. La cancha era un “manicomio” de gritos, alientos y algunos insultos. Era un recreo para todos, cuando jugás y arranca el partido la rutina diaria desaparece».

«Sigo jugando al vóley con aquellos amigos en el gimnasio Municipal y en todos los gimnasios de la zona, viajamos a los campeonatos nacionales de maxi vóley, veteranos, si llegamos con la moneda”. Cuando “explota el verano”, y arranca la temporada de beach vóley en el lago de Salto Grande, nos instalamos en la playa “Los Médicos”. Es nuestro paraíso terrenal. Ahí entrenamos, jugamos, nos bañamos, cocinamos en la parrilla, llevamos las conservadoras. Hasta que se va el sol y aparece la luna no nos movemos. O hasta que nos empiecen a demandar los celulares…». 

“El Ale” Cornu es el tipo de gente que a mí me gusta. Me encantan los que tienen buena onda, cara de “picaron”, salidor. Pero que tiene unos valores como persona, que sabes que nunca te va a querer hacer “el mal”. Es un tipo muy expresivo.

Ahora, mientras escribo esta nota, debe estar jugando al vóley, y esta noche previa con los de siempre, con las expectativas «bien altas» de ir al carnaval a ver bellezas sacándole musica a sus cuerpos y a «hacer sociales». Y ya «perdido por perdido» rematar en un boliche con algún otro que no le quiera «bajar el telón» a la jornada.

LA LEY DEL DEPORTE

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