IRSE O QUEDARSE PARA EL BOXEADOR ARGENTINO POR «LA LEY DEL BOXEO»

Un boxeador profesional en Argentina gana muy poca plata por peleas. Entrena, hace dieta, duerme bien y encima no hay terribles beneficios económicos. Se la «rema en dulce de leche».

En este escenario, un boxeador con una buena carrera amater o profesional debería irse a vivir a Europa o a los Estados Unidos. Acá, a menos que seas un fenómeno, es muy difícil que llegues muy lejos. El boxeo argentino ha decaído mucho, pocos festivales, estadios vacíos, peleas desparejas, fallos injustos, pocos auspiciantes, y los capacitados periodistas especializados muy contados…

Los gimnasios de Europa y Estados Unidos están llenos de inmigrantes legales o ilegales que quieren vivir del boxeo y destacarse. ¿Como llegan? ¿Quien los contiene allá? ¿Como se visten, comen y duermen quienes no manejan el idioma ni las costumbres?

Llegan por agua, tierra o aire, como pueden. Con ahorros o piden plata prestada. Porque saben que van a trabajar y devolverlas. Llegan y sacan una Tarjeta Verde (Green Card) para trabajar, y un Seguro Social (Social Security) truchos por poca plata. En cualquier esquina te van a decir donde las hacen. Esto es por si te paran. Y buscas trabajo en la construcción, gastronomía, boliches, campo, gimnasios. A trabajar y entrenar. La comunidad del boxeo los va a ayudar.

El idioma español se habla en 29 países del mundo. En todos lados hay gente que hable nuestro idioma y que está dispuesto a darnos una mano. Preguntás por algún paraguayo, uruguayo o argentino y te informarán donde hay una changa para hacer y listo. Cuando salís del trabajo te vas a entrenar a un gimnasio de boxeo, te presentas, le decís que sos boxeador, que acabas de llegar, que querés pelear, que hacés de sparring, escuchás las normas, la devolución, y te cambiás. Igual a a como hacés acá.

No hay que quedarse en la queja de que acá esta todo para atrás, que no saben el idioma, que no tienen peleas, que los van a usar «de bolsa», que acá está toda nuestra gente, etc. Luego llevas a tu familia si querés. O le mandás plata desde allá. Con el cambio como está, van a vivir en casas con pileta, ropa nueva y copada, amigos de todos lados y de diferentes culturas, autos grandes, nuevos y baratos, y una experiencia de vida inolvidable. Encima van a aprender nuevos oficios como jardinero, cocinero, cosechero, constructor, mecánico, vendedor, barman, patovica, etc.

Los grandes boxeadores inmigrantes italianos y puertorriqueños en New York, mexicanos en Los Ángeles, los cubanos en Miami, o últimamente los europeos del este en todo los Estados Unidos son ejemplos de gente muy humilde y con graves problemas económicos que lograron triunfar y prosperar en un país extraño y con un idioma dominante también desconocido para ellos. Hay miles de casos. Cientos de miles. No se si no se podría llegar a millones. De ultima si te va mal te volvés. ¿Que perdés? Por lo menos probás.

Si esperas que te regalen todo y te prometan una vida con todos los lujos, lo único que vas a hacer es envejecer. No sucederá. Al principio vas a extrañar, sentir nostalgia, obviamente. Pero así son las cosas. Hay veces que te tenés que comer dos manos para poder meter una vos.

Se puede estar predeterminado a buscar excusas para no hacer lo que sueñas y te hace bien. O podés buscar motivos para ir hacia ese sueño grande y loco que te desvela. El que te mantiene en movimiento. Aún en los momentos más inciertos.

Federico Muller (El autor estudió Periodismo Deportivo en Buenos Aires hasta los 23 años. Y luego se fue a Filadelfia, New York, Miami, Honolulú, Río, y Punta del Este, donde trabajó básicamente como cocinero en restaurantes y bares).

LA LEY DEL DEPORTE (MATRIX 94.9)

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