HÁBITOS SALUDABLES POR LA LEY DEL DEPORTE

“La filosofía sin metodología es una victoria vacía”, dice uno de los principales oradores del mundo sobre liderazgo y maestría personal Robin Sharma. Quién tiene la capacidad de electrizar a una audiencia y, al mismo tiempo, ofrecer conocimientos originales y útiles con el foco puesto en que las personas puedan hacer mejor su trabajo, a que los equipos brinden excelentes resultados, y a que las organizaciones ingresen en el sistema de mejora continua.

El hombre, quien es autor de «El Club de las 5 de la Mañana», desea que cada uno encuentre un momento de tranquilidad para conectar con los sueños de la infancia, acceda a la propia naturaleza heroica, y recuerde que incluso la vida más larga es un viaje corto.

Los estudios han demostrado que las personas que ven las noticias son en realidad menos realistas porque obtienen una versión sesgada de la realidad. Sí es inteligente verificar cada pocos días más o menos lo que está sucediendo para que pueda cada uno proteger a su familia y dar los giros necesarios en su negocio. Pero pasar horas al día viendo eventos que no podés controlar… es tóxico.

El dice que la primera hora de tu día tiene un efecto enorme sobre la positividad de las siguientes. Hay que adueñarse de las mañanas. Empezar con ejercicio intenso y que luego incluyas algo de tiempo para la oración, la meditación, la lectura, o cualquier práctica que implique sentir calma. Estos pasos ayudan a mantener una buena perspectiva.

Los seres humanos a menudo aprovecharon las dificultades como una pandemia para generar innovaciones que mejoró a la sociedad. Esto también pasará. Se puede aprovechar este desafío para rehacer nuestro heroísmo, aumentar la creatividad y construir una vida aún mejor. Nunca desperdicies una crisis.

Incrementarlo en un área de tu vida eleva el autocontrol en todas. La idea es focalizarte, trabajar un ritual matutino para crear buenos resultados. Si bien este hábito matutino te hará más productivo, se trata además de reducir el estrés, maximizar la creatividad, la felicidad y el crecimiento. Incrementarlo en un área de tu vida eleva el autocontrol en todas. Podés jugar con tu teléfono o cambiar el mundo. No puedes hacer ambas cosas. Estamos hechos para ser dueños de nuestra naturaleza heroica.

Hay que levantarse temprano. Uno de los dones del ser humano es la neuroplasticidad. Si recitamos nuestras excusas el tiempo suficiente realmente creemos que son ciertas. Estamos hechos para cambiar, para crecer, para ser dueños de nuestra naturaleza heroica. Si hacemos alguna práctica o hábito durante dos meses, llegamos a un punto de automaticidad en el que se vuelve más fácil hacer ese nuevo hábito, que no hacerlo.

Sharma sugiere pensar en tres segmentos de veinte minutos, diseñados para preparar cuerpo, cerebro y espíritu para el día que nos espera. Los resultados van a sorprender. El genio se trata más de hábitos que de talento. Una de las cosas más importantes que puede hacer un ser humano es presionar el botón de pausa cada mañana mientras el resto del mundo duerme y preguntarse: ¿Cómo puedo fortalecer mi forma de pensar? ¿Cómo puedo aislar mi corazón? ¿Cómo puedo optimizar mi salud? ¿Cómo puedo elevar mi alma para que cuando salga al mundo, sea creativo, productivo, compasivo, irradie positividad, y tenga resiliencia en caso de que me derriben?

Los primeros veinte minutos deben ser con algo de movimiento. Bailar, caminar, correr, levantar pesas, lo que sea que haga que tu sangre se mueva, el corazón bombee y las endorfinas circulen. La forma en que te sientes cuando te despiertas no es la forma en que te sentirás luego. En veinte minutos te sentirás mejor y el cerebro estará preparado para una concentración intensa.

Luego llega un tiempo de reflexión. Es una forma de volverse hacia adentro y conectarse con lo que es más importante para cada uno. Hay que hacer cualquier práctica que ayude a conectarte con lo que es más importante para el corazón y el alma.

Los últimos momentos son para crecer. Leer, mirar y escuchar para aprender. Mirar un episodio de un documental o una charla. Lee todo lo imaginable. Tomar una clase de escritura, o de un hobby, o una capacidad que se desea desarrollar.

Cuando haces ejercicio liberas un factor neurotrófico derivado del cerebro que realmente optimiza tu cerebro. También liberas serotonina y dopamina, que te hacen sentir bien y te preparan para la felicidad y la productividad durante todo el día.

Entonces reflexionas. Este paso se trata de meditar, orar, escribir un diario, simplemente sentarse en silencio con tus pensamientos o hacer cualquier otra cosa que necesites hacer para reflexionar sobre vos mismo. Estos 20 minutos son ideales para llenar tu taza y disfrutar de un tiempo a solas sin distracciones. Y finalmente es cuando te haces las preguntas difíciles: ¿Cuáles son mis prioridades hoy? ¿Cómo debo aparecer en mi vida ahora mismo? ¿Qué necesito cambiar para ser una mejor versión de mí mismo?

Modelamos el comportamiento de las personas con las que pasamos nuestros días. Llená tu vida de personas excepcionalmente excelentes, emprendedoras, saludables, positivas, éticas y sinceras. Y con el tiempo, estos elevados rasgos se incorporarán como propios. No permitas que los ladrones de sueños, de energía y los bandidos del entusiasmo entren en tu burbuja porque seguramente serás como ellos. El amor propio, el cuidado personal, requiere que descansemos, nos recuperemos y hagamos lo que haya que hacer. Si tomas cualquier rutina con la idea de que debes ser como un robot y seguir una rutina matutina o un ritual nocturno o lo que sea, todo será un fracaso. Debemos ser misericordiosos con nosotros mismos.

Y siempre debe haber lugar para las temporadas difíciles de la vida. Y, si es necesario, romper con la rutina y acudir a la atención de alguna emergencia.

MATRIX 94.9

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