EL SUEÑO Y LA DROGA POR LA LEY DEL DEPORTE (MIEMBRO DEL CONSEJO MUNICIPAL DE PREVENCION DE ADICCIONES DE CONCORDIA)

Existen muchas y muy malas drogas que la gente consume. Algunas te deterioran más que otras. No es lo mismo consumir marihuana que cocaína, que pegamento, que nafta, o que heroína. Eso lo sabe casi todo el mundo. Pero todas te afectan el sueño. Hay algunas que te hacen colapsar. Te «detonan» la cabeza. Otras te traen sueños que son unas pesadillas. Te «haces la cabeza» por todo lo que hiciste anoche y por todo lo que tenías que hacer. ¡Y ahora no querés!

Con la cocaína no podés dormir. Te quita el sueño y al otro día tenés que «encarar» sin haber podido «pegar un ojo». Todo roto por el «copete» y «tanta porquería» que te metiste en el cuerpito y en la cabeza. Y con el espíritu destrozado. Te «la mandaste otra vez». «Mordiste el chorizo». Y la manzana otra vez. Te la tomaste toda. Y cargas una angustia por haber pensado, imaginado, y dialogado con vos mismo de cualquier cosa. Y durante horas. «bang bang» estás liquidado. Parece que te agarró Tyson y toda su pandilla.

El agotamiento físico y mental de las caravanas de drogas y alcohol, superan los limitas de tolerancia que todas las personas tenemos. Al otro día entramos en una fase de agotamiento y no podemos responder con nuestras responsabilidades. Sentimos un vacío y una depresión que se parece que se nos cae el mundo encima. Querés tomarte una caja entera de anti depresivos. Algo que te saque esas ganas de «morir por decisión propia».

Si pudiéramos medir nuestro nivel de energía como lo hacen las computadoras, veríamos que nuestras «barra» está disminuida. Le queda solo una rayita. Estamos bajo de batería. Arrancamos, si es que podemos encarar el día, cansados, sin entusiasmo, desconcentrados en lo que hay que hacer, sin acordarnos de lo más importante o de lo que podría esperar. Deambulamos por la calle. No hay ganas, ni fuego sagrado. Cero creatividad, cero onda. Hay que salir a empatar. Anoche «hubo fecha». Y hoy no podemos con lo mínimo e indispensable, así que si alguien viene con un proyecto nuevo no tenemos ganas de iniciarlo. Que hable de otra cosa. De minas o de futbol, yo que se… Lo querés correr a cascotazos. ¿Si no querés «hacer ni la cama» vas a planear algo ingenioso? Con todos los problemas que tenés…

Las noches de «larga bebedera y alto consumo» desgastan el cuerpo. Y la marola va a explotar. El famoso «pica carne» mental. El consumo hace menguar nuestras ganas de trabajar. El desgaste es lento y paulatino. Pero con el tiempo a todos nos llega. Super Man no existe. No compren esa mentira. Se parecen algunos, pero es «pura imagen». Idealizamos nomás. Nos damos cuenta de nuestra pocas ganas cuando ya es evidente para nosotros y para toda la familia. Pero arranca desde el minuto cero. Esas pocas ganas es un síntoma y una consecuencia de la drogadicción. Estamos enfermos. Si señor. Ya llega un momento que no le podemos mentir a nadie. La noche se hizo larga y terrorífica. Arrancaste festejando todo bien vestido, perfumado y lindo… Terminaste solo, sucio, seco, y abandonado. Erraste en el camino. Otra vez más. Y ya van…

La falopa agota gurises. No solamente te desequilibra el sistema nervioso, inmunológico, y endocrino. Te saca la fuerza de voluntad. Vas a perder por goleada. Es como querer correr con una cruz atada al cogote. Y luego, además, con una sandia bajo el brazo. Vas lento, cansado, y pesado. Vas a salir último del barrio. La noche en vela y «contando cabritos en las nubes» te volvió medio loco. Casi piraste. Hay gente que no duerme por semanas. Y eso te hace re mal. Es una tortura. El que la padeció, sabe de que le hablo…

Al otro día de pasar de largo las noches y los días sin dormir estás triste, seco, y solo. Estas «Sindor» o «De Larguirucho». Desalentado y con el auto estima por el piso. Te querés morir y no de placer. Perdés interés en «hacer la pieza», en el trabajo, en tu familia. Hasta descuidas tu apariencia física y tu higiene. Todo el día con «olor a pata» y a «sobaco». Llueven las quejas de lo que esperaban más de vos. Llueven las facturas del cielo. Te sentís solo y aislado.

Sos agresivo con los que «patalean» porque te gastaste toda la plata. Y los pensamientos de muerte y de suicidio llegan cada vez más seguido. Entrás a mirar de reojo el «chumbo» o la cuerda. Atención. Querés descansar en paz. Ya sufriste demasiado. Madura el KO…

No se droguen. Y si se drogan, pidan ayuda que la hay. Hay otras cosas más divertidas para hacer. Y que les harán, por escándalo, mucho mejor.

La recuperación es posible mediante un tratamiento. Nunca es tarde. Pedí ayuda. Concordia tiene el Consejo Municipal de Prevención de Adicciones con muchas instituciones que los pueden aconsejar y dar una mano. Teléfono gratuito y anónimo en Fortalecimiento Social es 132. Están para ayudarte.

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