CICLISTA Y MOTOCICLISTA DIEGUITO CENTURIÓN EN «LA LEY DEL DEPORTE» (10/12/20)

Hoy se encuentra un ciclista reconocido en el ambiente de los deportes individuales y fundamentalmente del ciclismo. Pero antes fue un destacado motociclista. Siempre buscando la velocidad y el vértigo. Pero ahora además descontracturarse y estar tranquilo con él y su universo. Ahí arriba busca el bienestar y la felicidad como cualquier vecino de este mundo.

Ha tenido importantes accidentes. Pero las caídas son un elemento innato en este tipo de deportes. Sigue dando guerra. Entusiasmado y motivado como el primer día para darle más que un susto a las nuevas y frescas caras.

Lo conozco del Club Hípico Concordia. Vivía en Entre Ríos y Republica del Paraguay, barrio Estación Norte. Practica un deporte individual, solitario, que lleva mucho tiempo lejos de casa, y encima hoy más que nunca cuesta mucho dinero. Bienvenido Dieguito Centurión a La Ley del Deporte:

«Hola como estás. Muy halagado por la invitación, muy contento. Recién llegamos de Paraná, sanos y salvos. Fuimos con «El Masca» Solís, «Guillo» Vonzelleim, Federico Salvio, y «Angelito» Goy a competir en el Circuito Arnoldo Sabino Pucheta. Es un ovalo de 1000 metros y se corre por tiempo de setenta minutos. Había muy buen nivel. Llegamos bien, Fede Salvio entró segundo, estuvo escapado un buen tiempo. Re bien, cuando es por equipos es quién define y nosotros trabajamos colaborando».

«Siempre viajamos con Guillermo Vonzelleim. Por ahí el maneja y yo soy el copiloto y luego invertimos las responsabilidades. Hemos corrido fechas nacionales en elite. Con un nivel de primera, al lado de gente que pedalea fuerte».

«Estuve muchísimas veces en Las 500 Millas del Norte de Uruguay, es una carrera que a mi me encanta. Puedo prepararla todo el año para poder participar. Voy con alguno que me acompañe o solo. No hay problemas por eso. Una semana y media por Rivera, Artigas, Bella Unión. Una vez llegué 20 en la general de elite. Paro en clubes, albergues, regimientos».

«Empecé Taekwondo de chico, natación en el club Hípico con Rolo Dacunda. Era uno más. Nunca me destaqué. Hice boxeo con Diego López. Empecé a correr en moto a los 11 o 12 años. Mi viejo me compró una Honda XR 100 y ahí empezó la historia. Conocí a «El Tano» Lugrin y me terminé de enganchar. Era una Enduro de cuatro tiempos que tiraba lindo. Después mi viejo me compró una Kawasaki 80 cc de competición. Ya era una pura sangre. Con el dólar a 1 peso era todo más accesible. Me dedicaba solo a entrenar, viajar y correr. Y a la escuela obvio…».

«Tuve muy buenos resultados. Gané el campeonato de Enduro Entrerriano Juniors. Luego incursioné en Moto Cross cuando me compraron ya una moto mucho más grande. El Moto Cross no es enduro a campo abierto y ni tan cerrado como el BMX. Es un punto intermedio. Se corre en un circuito cerrado pero de como 2000 metros. Levantas a 80 km por hora y saltas a 3, 4, o 5 metros de altura, depende de la situación. Corría el Campeonato Nacional. Íbamos con la familia a todos lados. Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Neuquén. De acá «El Tico» Guinzel andaba muy bien. Mi mecánico era Víctor Rubén Pelandino, más conocido como «La Garza» Pelandino. Muy respetado a nivel nacional».

«Piloteando en ciertas situaciones tenes miedo. Una vez me quebré la tibia en una caída. Tenes casco, botas, traje para golpes. Por eso la bicicleta es mucho más peligrosa. Corrí hasta los 21 años. Todos los findes había carreras. Y si no a entrenar en Villa Adela. Tenes que estar siempre lucido, concentrado y descansado. Si venís cansado y en mal estado te podes caer. Se te acalambran los brazos, perdés habilidad, reflejos, y sino parás seguro «aterrizas».

«Al final se fue complicando poder seguir corriendo en Moto Cross. Yo ya vivía en el campo, mi viejo me regalaba la leña y me dijo: «Toma y véndela». Lo hice un tiempo. Después cuando terminó el 1 a 1 no pudimos costear más los gastos. Fue muy duro, muy triste, pero obviamente lo pude entender. Mi amigo a quién vos conoces, «El Masca» Solís, se compró una moto con mucho esfuerzo y me la ofreció para que pueda seguir. Corrimos una par, pero no daba para continuar. Tuvimos que aflojar porque estábamos trabajando todo el día para la moto. Y esa no era la idea. Así fue como todo se terminó».

«Empecé con Pedestrismo. Corría Maratones, Cross Country, con un grupo de Mateo Orlandini. Yo era en ese tiempo Ayudante de Guía de Pesca, entro en vacaciones y me compro una bicicleta. Arranqué a pedalear y nunca más me bajé. Me enamoré del ciclismo».

«Me subía y pedaleaba con todo. Al 100 por ciento. Todos los días. Luego Mateo me guio para que entrene mejor. Necesitaba aprender y me orientó porque no tenía idea. No tenía más expectativas que esa, que la de andar bien en la bicicleta».

«Entreno especificamente. Soy estricto con los entremamientos y los cumplo. Sino me apego a la rutina «no pelo nada». No tengo las condiciones ni el talento, de por ejemplo «Guillo» Vonzelleim. Prefiero pagarle a un entrenador y que me diga lo que tengo que hacer. Me gusta ser obediente así toda la preparación se refleja en las carreras».

«Con Guillo perteneciamos a un equipo de elite de Paraná. Estuvo muy bueno porque estabamos más obligados a rendir. Viajamos a unos lugares increibles. Fuimos por toda la Argentina».

«Yo se mantener mi bicicleta, la tengo bien y limpia. Pero si se rompe algo o hay que ajustar se la llevo a Manuel Castro. Ese es mi mecánico hace mucho tiempo y es excelente. No creo que lo cambie. Es de mi absoluta confianza».

«Cuando pedaleo me siento libre, en paz, contento. Es un momento mágico. Tambien corri en Mountain Bike, obvio. Me encanta, si. Muchas veces la Río Pinto. Una carrera de las mas populares de Sud America. Corren 5000 personas en un pueblo re chiquito de Córdoba. Mi mejor resulado… entré numero 14 en elite. Esa es una carrera muy especial. Un clásico».

«Se me corto la cadena varias veces. Me pegue varios palos. Choqué la cabeza contra el piso. Me rompí la cara, los dientes, la boca, se me «apagó el televisor» varios días. Tuve internado una semana. La rehabilitación es lenta, lleva mucho trabajo. Retomás con miedo, pero luego con el tiempo se va, y volvés a disfrutar».

«Ahora en Pandemia entrené muy bien en el rodillo. Agarré buen estado. Me puse en muy buena forma, a conciencia todos los días. Me gusta pedalear, exigirme, ver como se siente el esfuerzo en el cuerpo y la respiración. Todos los días aprendes algo. Sentis las sensaciones, tus sentimientos, y ese bienestar de «después de rodar».

«Vivo en el centro, Hipolito Hirigoyen y Estrada. Y me voy caminando a todos lados. Al negocio familiar SIC, en Las Heras entre San Luis y Sarmiento, donde vendemos indumentaria para seguridad industrial. No me gusta trasladarme en auto. O voy en bicicleta a todos lados».

«Mi expectativa es poder seguir entrenando, no lastimarme y poder correr, no más que eso. Gané un San Antonio de Padua en Motociclismo, me falta el de ciclismo. Me gustaría obviamente. Me pondría re contento, pero no me quita el sueño. Así de contento como lo estoy hoy hablando con vos. Me siento muy halagado de que me hayas invitado a esta entrevista».

«Me gusta la vida sencilla, sin darle demasiadas vueltas a las cosas. Cuanto más simple mejor, creo yo. Ahora tengo un hijo que se llama Alejo de diez meses, que me cambió la vida. Estamos felices con mi mujer Martina «La Titi» Bordoli. Fue un sueño que nos costó mucho. Lo buscamos. Ahora con menos tiempo de entrenar pero estoy feliz de lo que estamos viviendo. Te agradezco mucho por la nota, me sentí muy cómodo y valorado».

Las bicileterias en pandemia coronavirus «cerraron por colapso». Fue el gran negocio del año 2020. Está de moda no manejar, no subirse al remis, al tren, al colectivo, al subte. Tenés una vida más simple, más conectada con vos mismo, con tu planeta, más en «el aquí y ahora», que dicho sea de paso es el único tiempo real…. Esta fue una de las grandes noticias de este año. Pero para Dieguito no es muy nueva. Ya lo viene haciendo desde hace casi 20 años. Es su filosofia de vida. Sana, simple y natural. Y no la va a cambiar. Por más que el mundo vuelva a girar…

LA LEY DEL DEPORTE (MATRIX CONTINENTAL 94.9)

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