CHARLAS DE PREVENCIÓN DE ADICCIONES (CONSEJO DE PREVENCIÓN DE ADICCIONES)

Las Charlas de Prevención de Adicciones es un taller que pertenece al Consejo Municipal de Prevención de Consumos Problemáticos, y brinda charlas libres y gratuitas en las instituciones deportivas y educativas, tanto públicas como privadas.

En el taller se cuentan historias o de terceros, sin dar nombres, que ofrecen su testimonio y vivencias. Con experiencia en el tema y bases científicas que demuestran y hacen sentir lo negativo que son las drogas. Normalmente diserta un adicto con el alta terapéutica, con quince años de consumo, cuatro de tratamiento, que la sigue remando, y con muchos escritos sobre la temática. Se presenta como un ejemplo de lo que no se debe hacer, no de lo que se debe. Que «volvió» con tratamientos y deportes, y hoy es un ejemplo también de que se puede salir de ese infierno y tener un trabajo, un bienestar, y una buena salud.

Además, las charlas la ha dado otro deportista, quien trabaja en deportes, con adictos, que le falto casi todo en la infancia y logro salir adelante con la fuerza de sus metas y sueños. Hoy es un referente sano y querido para la sociedad. Con amor y empatía por el otro se puede vivir bien y dignamente. El habla de que no hay necesidad de buscar la felicidad con drogas. Y muestra otros caminos a recorrer.

Encima de eso acompaña en el taller el Director del Consejo Municipal de Prevención de Consumos Problemáticos y el Director de Fortalecimiento Social, Gustavo Canova. Y la Locutora, Productora, Psicóloga Social y miembro de Fortalecimiento Social, Mariana Arriola.

Además, se suman compañeros que aportan y enriquecen las charlas, que dicho sea de paso gustan y muchos. Desde el Consejo Municipal de Prevención de Consumos Problemáticos se busca que la gente no se drogue. Dejar en claro que el que se droga no es un «vivo», es una persona que se está matando, que desconfía de él mismo, y de la sociedad. Está enfermo y su «automedicación» no es la correcta.

La drogadicción no es el resultado de una debilidad moral, cultural, o una falta de fuerza de voluntad. Es el resultado de pensamientos y sentimientos enfermos que enferman nuestro cuerpo, mente, y conducta. En las charlas, con un lenguaje ameno y entrador, nos proponemos a prevenir el uso de drogas en los jóvenes. Por sus familias, y finalmente por nuestra sociedad. Queremos generar otra visión de la diversión y de «la joda» en nuestros jóvenes y adolescentes.

Invitamos a los chicos a que buscan la alegría al lado de la actividad física, de la naturaleza, y de los afectos del entorno. No hace falta «tomarte el Rio Uruguay» en un Damajuana con tus amigos o «chupar hasta quedar petizo» para disfrutar. Se puede vivir sanamente de una hermosa jornada al aire libre y con un buen deporte, sin drogas y ni alcohol. Hay que tratar de disfrutar de las pequeñas y sutiles maravillas del mundo.

El Consejo Municipal de Prevención de Consumos Problemáticos de Concordia está dando charlas para prevenir y educar. Tratando de sembrar semillas para que ellos vean otra alternativa para sus vida. Motivarlos para que estudien, trabajen, hagan deportes, tengan buenas y sanas compañías. Y para que sean cordiales y respetuosos con las otras personas.

Deseamos que se acerquen a los clubes públicos o privados como el Polifuncional, Polideportivo Víctor Opel, Polideportivo San Carlos, Diat, Costanera, Parque San Carlos, etc. Esos son jardines botánicos del deporte. ¿Donde van a estar mejor que ahí en el medio de la naturaleza y dispersando la cabeza?

Escápenle a los tugurios. O pueden pedir ayuda en cualquier institución ligada al Consejo de Prevención de Consumos Problemáticos de Concordia. Llamando al 132. Iglesias, Centro de Recuperación, Centros Comunitarios, Fortalecimiento Social, Hogares, etc. Concordia tiene lugar donde los pueden guiar, no los van a agretear, no le van a faltar el respeto, no lo van a juzgar, ni hacerlos sufrir con malas intenciones. Hay gente que quiere verlos bien. Confíen en los lugares copados, pero sanos. Porque la calle «se los puede comer».

Tanto es así que miles ya están encerrados entre cuatro paredes por consumir, robar, y matar. Y, «si no bajan los decibeles», pueden terminar envejeciendo solos y abandonados en una cárcel». Y bien «garroteados» por los «federales».

Hoy hay gurises que están encerrados esperando ser liberados. Tienen toda la vida para gozarla. Un adolescente con pistola en mano es «receta para el desastre». Hay pibes que tienen el revolver a la orden de la mesita de luz o en la aguantera del auto. Y, con drogas en el bolsillo, terminan en el hospital, la cárcel, o en la tumba. Así es como pasan los peores finales. Deben creer que se puede vivir sin andar robando o «milagreando». Puede que en un futuro el sistema penitenciario los aplaste. Sin molestarse demasiado en reinsertarlos con una vida como la gente. Los van a aislar y nadie ni siquiera va a mentir sermones en querer mejorarlos. No hay lugar para «chamullos flacos».

Quizás se los saquen de encima dándole cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. O sea, cierran el calabozo… Y tiran la llave sin mirar atrás. Así que no es una buena idea andar delinquiendo por ahí. Traten de aprender hacer algo bueno. Y amen esa actividad. Cualquiera. Y, si hacen deportes, 10 felicitados.

A los chicos privados de la libertad les pedimos que ahora están en un lugar para hablar de sus problemas: «que hablen». Tienen todo el tiempo a su disposición. Hablen de sus despelotes mentales y emocionales. Pero en serio. No hablar giladas todo el día. Es el momento de que confiesen sus problemas, dudas, miedos, broncas, iras, amores, aprecio, alegrías, sueños, etc. Ahora, que son menores y están contenidos por profesionales, es donde tienen que enriquecerse y conocerse. Salir más fuertes de la «gayola». Hacerse sentir. Pedir consejos. Ayuda. Contar como son y que les gustaría ser. No se cierren. Traten de conocerse y de hacerse conocer.

La Drogadicción es una Enfermedad y sus Principales Síntomas son:

Actos incontrolados por alteración del estado de ánimo. Exceso de mal humor. Irritabilidad. Susceptibilidad. Cambios de humor drásticos y abruptos.

Repentina caída en el rendimiento académico y laboral. Perdemos la concentración y la atención.

Descuido en nuestro aspecto físico y aseo personal. Se hace menos de los mínimo e indispensable.

Desaparición de objetos de valor, de medicación, o de dinero en la casa de uno.

Temblores, insomnio, aspecto somnoliento, adormilado, urticaria, y lenguaje incoherente.

Depresión, apatía, desgano, falta de motivación por actividades que ellos mismos han elegido hacer.

Incapacidad de cumplir con las responsabilidades y las normas básicas de conducta.

Aislamiento del grupo habitual de amigos. Junta con desconocidos.

Hábitos antisociales como mentir, robar, denigrar, o robar.

Perdidas o incremento abrupto del apetito.

Somos inconsistentes. No perseveramos. Empezamos las cosas y no las terminamos. Nos desanimamos muy rápido.

No tenemos tolerancia ante la frustración e infelicidad que todas las personas atraviesan.

Y nuestra autoestima es normalmente muy baja.

Por consultas de charlas en las escuelas comunicarse al 154-10 8161 o al 154-33 4070. Estamos para ayudarlos.

CONSEJO MUNICIPAL DE PREVENCIÓN DE ADICCIONES

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